El siguiente paso es recuperar la democracia y la libertad para Bolivia
Ha terminado la elección departamental durante la cual guardé silencio, dejando que el
juego electoral transcurra sin interferencias y esperando que el pueblo se pronuncie. Y en las
pasadas horas ha sido posesionado el segundo Gobernador del Departamento de Tarija.
Con ese acto concluyó el mandato que el pueblo me otorgó con su voto, ungiéndome
como su primer Gobernador; el cual fue interrumpido con aquel funesto golpe de Estado
ejecutado por la dictadura de Evo Morales en la madrugada del 16 de Diciembre de 2010.
Mi separación del cargo de Gobernador de Tarija fue un acto groseramente
inconstitucional y con ella se violaron mis derechos políticos y tantos otros derechos humanos
que fueron pisoteados; así lo dictaminó el Tribunal Constitucional boliviano en múltiples
sentencias que nunca fueron acatadas por el régimen, quien se negó a restituirme. Fue también
un acto injusto, porque me mantuvieron suspendido la mayor parte de mi mandato sin
demostrar hasta hoy, que finaliza el mismo, la veracidad de la absurda acusación que
“inventaron” para alejarme del cargo.
Mi derrocamiento, como el de otras autoridades del país, fue en realidad parte de un
tenebroso plan gubernamental que estuvo dirigido a eliminar a los líderes de la oposición
boliviana, para facilitar la instalación de una nueva dictadura y perpetuar a Evo Morales en el
poder. Plan que hizo de la justicia el instrumento de la persecución política y que incluyó la
“fabricación” de centenares de denuncias infundadas con las que buscaron inhabilitarnos a
todos; el cual llevó a la cárcel a muchos de ellos y forzó al exilio a cerca de 800 compatriotas
que hoy se encuentran bajo Refugio Político en diversos países.
Ese plan totalitario hoy sigue avanzando, pues luego de tomar el control absoluto de todos
los órganos del Estado y de lograr que el Tribunal Constitucional autorice a Evo Morales a violar
la Constitución y postularse ilegalmente a un tercer mandato, el régimen se apresta a ejecutar el
paso final, cual es la anunciada reforma a la Constitución Política del Estado para posibilitar su
reelección indefinida y entregarle el poder perpetuo. Con lo cual Bolivia, que hoy se encuentra
atrapada en manos de una dictadura muy bien disfrazada de democracia, habrá perdido
abiertamente su condición de Estado democrático.
En medio de ello Tarija ha resultado particularmente agredida. No solo porque se le
arrebató su democracia y se suplantó su Gobierno democrático con una intervención de facto
que duró 4 años, 5 meses y 17 días, que acaba de terminar; sino también porque los golpistas
que tomaron por asalto el gobierno de los tarijeños causaron destrozos y nos dejaron la peor de
las herencias.
Ellos se van ahora, echados por el voto del pueblo, pero nos dejan una Gobernación en
bancarrota. Y lo hacen sin explicar qué hicieron con los más de 15.000 millones de bolivianos
que administraron sin ningún control y bajo una intervención carente de legalidad. Cifra que
expresa el mayor volumen de recursos recibidos en toda nuestra historia, equivalente a cerca
de 2.200 millones de dólares, suficientes para construir por lo menos 10 carreteras asfaltadas al
Chaco, o más de 250 represas y todos los sistemas de riego que se necesitan para resolver el
problema del agua en todo el departamento; o para construir todos los hospitales y escuelas
que necesita la gente; o las viviendas y servicios básicos para todos los tarijeños; entre tantas
cosas más.
Se van y nos dejan las huellas del despilfarro y de la más descarada corrupción. Nos
dejan una institución destruida, prebendalizada e inepta; vacía de toda visión estratégica, o “sin
sueños” como diría el segundo dictador del país Alvaro García Linera. Nos dejan una institución
que solo fue usada para el aprovechamiento personal y para satisfacer ambiciones económicas,
políticas y partidarias.
Se van luego de paralizar tantos proyectos y después de invertir toda su energía y su
tiempo en denostar nuestra obra, condenándola sin entender si quiera su alcance y la visión de
futuro que la animó; tratando de destruirla con odio y revanchismo político, pero sin éxito, pues
lo esencial de ella sobrevivió a su acción destructiva y perdurará en la memoria del pueblo por
su alcance transformador y su profundo compromiso social.
Los golpistas se van y le dejan también a Tarija la enorme tarea de recuperar y darle vida
a la Autonomía, conquistada por el pueblo y truncada por ellos. Esa Autonomía que ahogaron
precisamente con el golpe de Estado al primer Gobierno Autónomo de este Departamento, para
luego entregarle al centralismo nuestros recursos, el poder departamental y el control de
nuestros destinos. Esa que combatieron con todas sus fuerzas para impedirla, y que luego
disfrutaron sin ruborizarse desde los cargos que usurparon en la Gobernación tarijeña o en la
Asamblea Legislativa Departamental, desde donde la enterraron traicioneramente.
Esa Autonomía que costó dolor, sangre y luto; persecución, cárcel y exilió para
centenares de líderes cívicos, sociales y políticos. Esa Autonomía a la cual Evo Morales se
opuso siempre y que ahora la vende irónicamente como obra suya.
Han pasado muchas cosas en este último tiempo, pero la más importante de ellas es que
Tarija recuperó con su voto la Democracia. Y lo hizo derrotando al propio Presidente Evo
Morales que dedicó todo su tiempo y los recursos del Estado para hacer campaña, buscando
desesperadamente una victoria que limpie sus pecados con este Departamento y que lave su
rostro marcado por el golpismo; pero no lo logró. La sabiduría y la dignidad del pueblo lo
condenó con su derrota a registrarse en la historia como un auténtico golpista y responsable de
la tragedia que vivió nuestro Departamento estos años ¡Felicidades Tarija por tu victoria!
Luego de la elección departamental llega un nuevo Gobernador democrático, para
empezar con esperanzas una nueva gestión; quien con seguridad honrará los compromisos que
asumió con el pueblo que lo eligió. A él le deseo de corazón el mayor de los éxitos.
Pero el nuevo Gobernador, que fue parte cercana de nuestra gestión y de nuestra lucha y
que por tanto conoce la razón de ellas, tiene, además de sus compromisos electorales, un
compromiso moral y de fondo con Tarija, con la democracia y con la historia: Por un lado,
reivindicar la Autonomía, haciéndola respetar y consolidándola plenamente para darle sentido a
la lucha que libró el pueblo. Y por otro lado, desmontar la monumental mentira que “fabricó” el
régimen de Evo Morales para conspirar y derrocar al primer Gobierno Autónomo del
Departamento, de modo de esclarecer la verdad histórica de los hechos e identificar y sancionar
a los responsables de tan ignominioso acto sedicioso y antidemocrático.Eso es lo menos que
esperamos que ocurra, en homenaje a las víctimas de tantas batallas.
Acaba de terminar mi mandato de Gobernador, estando lejos de mi país y en el exilio, perseguido por mis ideas. Mandato al cual nunca renuncié porque hacerlo hubiese significado la
rendición de Tarija ante la dictadura y un acto de inconsecuencia con el voto del pueblo que me
eligió. Opté por la “no renuncia”, como una expresión de rebeldía y de denuncia viva y
permanente ante el mundo en contra de la tiranía instalada en Bolivia.
Cumplí con Tarija y con mi juramento; jamás traicioné sus intereses ni vendí mi
conciencia; y tampoco me entregué a poder alguno. La defendí por sobre todas las cosas y
nunca dejé que la humillen; fui tenaz en la conducción de sus luchas para alcanzar sus sueños, como correspondía.
En ese recorrido opté por el camino difícil y doloroso al que a veces nos lleva el actuar
con consecuencia y lealtad con los ideales y los principios. Lo hice con todo el costo y el
sufrimiento que ello ha significado hasta el presente, tanto en lo personal como para toda mi
familia que me acompaña, la que también se encuentra perseguida por el régimen y en el exilio.
Gracias Tarija, me acompañaste siempre y me honraste tantas veces con tu voto
dándome oportunidades únicas,como el convertirme en tu primer Prefecto electo y en tu primer
Gobernador de la historia.
El paso siguiente debe ser recuperar la democracia y la libertad para Bolivia
2 de Junio de 2015
GOBERNADOR DEL DEPARTAMENTO AUTÓNOMO DE TARIJA
Gestión 2010