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2 de junio de 2015

¡Gracias Tarija!

¡Gracias Tarija!
El siguiente paso es recuperar la democracia y la libertad para Bolivia

Ha terminado la elección departamental durante la cual guardé silencio, dejando que el juego electoral transcurra sin interferencias y esperando que el pueblo se pronuncie. Y en las pasadas horas ha sido posesionado el segundo Gobernador del Departamento de Tarija.

Con ese acto concluyó el mandato que el pueblo me otorgó con su voto, ungiéndome como su primer Gobernador; el cual fue interrumpido con aquel funesto golpe de Estado ejecutado por la dictadura de Evo Morales en la madrugada del 16 de Diciembre de 2010.

Mi separación del cargo de Gobernador de Tarija fue un acto groseramente inconstitucional y con ella se violaron mis derechos políticos y tantos otros derechos humanos que fueron pisoteados; así lo dictaminó el Tribunal Constitucional boliviano en múltiples sentencias que nunca fueron acatadas por el régimen, quien se negó a restituirme. Fue también un acto injusto, porque me mantuvieron suspendido la mayor parte de mi mandato sin demostrar hasta hoy, que finaliza el mismo, la veracidad de la absurda acusación que “inventaron” para alejarme del cargo.

Mi derrocamiento, como el de otras autoridades del país, fue en realidad parte de un tenebroso plan gubernamental que estuvo dirigido a eliminar a los líderes de la oposición boliviana, para facilitar la instalación de una nueva dictadura y perpetuar a Evo Morales en el poder. Plan que hizo de la justicia el instrumento de la persecución política y que incluyó la “fabricación” de centenares de denuncias infundadas con las que buscaron inhabilitarnos a todos; el cual llevó a la cárcel a muchos de ellos y forzó al exilio a cerca de 800 compatriotas que hoy se encuentran bajo Refugio Político en diversos países.

Ese plan totalitario hoy sigue avanzando, pues luego de tomar el control absoluto de todos los órganos del Estado y de lograr que el Tribunal Constitucional autorice a Evo Morales a violar la Constitución y postularse ilegalmente a un tercer mandato, el régimen se apresta a ejecutar el paso final, cual es la anunciada reforma a la Constitución Política del Estado para posibilitar su reelección indefinida y entregarle el poder perpetuo. Con lo cual Bolivia, que hoy se encuentra atrapada en manos de una dictadura muy bien disfrazada de democracia, habrá perdido abiertamente su condición de Estado democrático.

En medio de ello Tarija ha resultado particularmente agredida. No solo porque se le arrebató su democracia y se suplantó su Gobierno democrático con una intervención de facto que duró 4 años, 5 meses y 17 días, que acaba de terminar; sino también porque los golpistas que tomaron por asalto el gobierno de los tarijeños causaron destrozos y nos dejaron la peor de las herencias.

Ellos se van ahora, echados por el voto del pueblo, pero nos dejan una Gobernación en bancarrota. Y lo hacen sin explicar qué hicieron con los más de 15.000 millones de bolivianos que administraron sin ningún control y bajo una intervención carente de legalidad. Cifra que expresa el mayor volumen de recursos recibidos en toda nuestra historia, equivalente a cerca de 2.200 millones de dólares, suficientes para construir por lo menos 10 carreteras asfaltadas al Chaco, o más de 250 represas y todos los sistemas de riego que se necesitan para resolver el problema del agua en todo el departamento; o para construir todos los hospitales y escuelas que necesita la gente; o las viviendas y servicios básicos para todos los tarijeños; entre tantas cosas más.

Se van y nos dejan las huellas del despilfarro y de la más descarada corrupción. Nos dejan una institución destruida, prebendalizada e inepta; vacía de toda visión estratégica, o “sin sueños” como diría el segundo dictador del país Alvaro García Linera. Nos dejan una institución que solo fue usada para el aprovechamiento personal y para satisfacer ambiciones económicas, políticas y partidarias.

Se van luego de paralizar tantos proyectos y después de invertir toda su energía y su tiempo en denostar nuestra obra, condenándola sin entender si quiera su alcance y la visión de futuro que la animó; tratando de destruirla con odio y revanchismo político, pero sin éxito, pues lo esencial de ella sobrevivió a su acción destructiva y perdurará en la memoria del pueblo por su alcance transformador y su profundo compromiso social.

Los golpistas se van y le dejan también a Tarija la enorme tarea de recuperar y darle vida a la Autonomía, conquistada por el pueblo y truncada por ellos. Esa Autonomía que ahogaron precisamente con el golpe de Estado al primer Gobierno Autónomo de este Departamento, para luego entregarle al centralismo nuestros recursos, el poder departamental y el control de nuestros destinos. Esa que combatieron con todas sus fuerzas para impedirla, y que luego disfrutaron sin ruborizarse desde los cargos que usurparon en la Gobernación tarijeña o en la Asamblea Legislativa Departamental, desde donde la enterraron traicioneramente.

Esa Autonomía que costó dolor, sangre y luto; persecución, cárcel y exilió para centenares de líderes cívicos, sociales y políticos. Esa Autonomía a la cual Evo Morales se opuso siempre y que ahora la vende irónicamente como obra suya.

Han pasado muchas cosas en este último tiempo, pero la más importante de ellas es que Tarija recuperó con su voto la Democracia. Y lo hizo derrotando al propio Presidente Evo Morales que dedicó todo su tiempo y los recursos del Estado para hacer campaña, buscando desesperadamente una victoria que limpie sus pecados con este Departamento y que lave su rostro marcado por el golpismo; pero no lo logró. La sabiduría y la dignidad del pueblo lo condenó con su derrota a registrarse en la historia como un auténtico golpista y responsable de la tragedia que vivió nuestro Departamento estos años ¡Felicidades Tarija por tu victoria!

Luego de la elección departamental llega un nuevo Gobernador democrático, para empezar con esperanzas una nueva gestión; quien con seguridad honrará los compromisos que asumió con el pueblo que lo eligió. A él le deseo de corazón el mayor de los éxitos.

Pero el nuevo Gobernador, que fue parte cercana de nuestra gestión y de nuestra lucha y que por tanto conoce la razón de ellas, tiene, además de sus compromisos electorales, un compromiso moral y de fondo con Tarija, con la democracia y con la historia: Por un lado, reivindicar la Autonomía, haciéndola respetar y consolidándola plenamente para darle sentido a la lucha que libró el pueblo. Y por otro lado, desmontar la monumental mentira que “fabricó” el régimen de Evo Morales para conspirar y derrocar al primer Gobierno Autónomo del Departamento, de modo de esclarecer la verdad histórica de los hechos e identificar y sancionar a los responsables de tan ignominioso acto sedicioso y antidemocrático.Eso es lo menos que esperamos que ocurra, en homenaje a las víctimas de tantas batallas.

Acaba de terminar mi mandato de Gobernador, estando lejos de mi país y en el exilio, perseguido por mis ideas. Mandato al cual nunca renuncié porque hacerlo hubiese significado la rendición de Tarija ante la dictadura y un acto de inconsecuencia con el voto del pueblo que me eligió. Opté por la “no renuncia”, como una expresión de rebeldía y de denuncia viva y permanente ante el mundo en contra de la tiranía instalada en Bolivia.

Cumplí con Tarija y con mi juramento; jamás traicioné sus intereses ni vendí mi conciencia; y tampoco me entregué a poder alguno. La defendí por sobre todas las cosas y nunca dejé que la humillen; fui tenaz en la conducción de sus luchas para alcanzar sus sueños, como correspondía.

En ese recorrido opté por el camino difícil y doloroso al que a veces nos lleva el actuar con consecuencia y lealtad con los ideales y los principios. Lo hice con todo el costo y el sufrimiento que ello ha significado hasta el presente, tanto en lo personal como para toda mi familia que me acompaña, la que también se encuentra perseguida por el régimen y en el exilio.

Gracias Tarija, me acompañaste siempre y me honraste tantas veces con tu voto dándome oportunidades únicas,como el convertirme en tu primer Prefecto electo y en tu primer Gobernador de la historia.

El paso siguiente debe ser recuperar la democracia y la libertad para Bolivia

2 de Junio de 2015

Dr. Mario Cossio Cortez
GOBERNADOR DEL DEPARTAMENTO AUTÓNOMO DE TARIJA
Gestión 2010